Posdata.


Hoy quise salirme un poco de los posts con los que los tengo acostumbrados usualmente por acá y hablarles de amiga a amiga, que muchas veces hace falta también.

Cuando entré en la adolecencia, me di cuenta lo influenciables que podemos llegar a ser en esa etapa, y no es nuestra culpa, todos pasamos por ahí, solo que algunos lo vivimos diferentes que otros. Y que lamentablemente, muchos nos vimos expuestos por el bulling siendo tan jóvenes. Era como que por cada crítica o burla que recibiéramos (que así no hayan sido en serio), era algo que golpeaba de cierta forma nuestro autoestima y en algunos casos, nos incitaba a hacer cosas insólitas por vernos como la sociedad nos imponía.

Digo esto, porque incluso de grande, esto no ha cambiado y no pareciera cambiar. Desde que decidí abrirme el blog y ser parte de todo lo que esto conlleva, he vivido esto muy cerca porque en ocasiones te hacen sentir señalado si no tienes un cuerpo de modelo o el rostro perfecto, o lo más tonto.. Que no tienes suficientes seguidores porque no eres tan atractiva etc. Por suerte, no me dejo llevar mucho por ello.

Yo les confieso abiertamente, soy delgada pero con mis inseguridades, entre ellas de que tengo poco busto. Tampoco tengo una nariz perfilada ni unos dientes derechos, pero sin embargo, me siento bien de tenerlos. ¿Quien no se ha sentido así? Me atrevo a decir que todos. ¿Estoy mal en decirlo? No, porque al final se que no soy la única. Lo importante es que no nos alimentemos de esas inseguridades y resaltemos aún más lo que sí nos gusta de nosotros mismos.


¿A donde quiero llegar con esto? Pues, niñas.. Tengamos un poco más de respeto y amor hacia nosotras mismas y entre nosotras, porque créanme, si no lo hacen, no pretendan que nadie más lo haga por ustedes porque no sucederá. No critiques algo de lo que seguramente puedes padecer tú también y no te burles de algo de lo que tu también puedes tener pero que no dices en voz alta, porque claro, siempre es más fácil decir que aquella se ve peor que tú. ¡No! Ya basta de eso. Todos somos seres imperfectos y nadie es mejor que nadie. Soy fiel creyente de que no hay nada más valioso en la vida, que siendo como eres, estés siempre rodeada de gente que te eche flores y sume para tu bienestar.

Entonces, a quién le importa que tengas rollitos o unos kilitos de más, a quién le importa que seas flaquita o de cierta estatura, a quién le importa si saliste sin maquillaje o con el cabello recogido porque no te dio tiempo de arreglarlo, a quién le importa si estás tatuada o con el pelo de colores. En serio.. ¿A quién le importa? Tú eres tú y si eres feliz siendo así, nada más tiene que importar mientras no abandones la persona que eres.

Recuerda verte al espejo y decirte todos los días: ¡Eres bella! Y verás que saldrás a la calle sintiéndote la mujer más poderosa de todas :)

¡Miles de besos, hermosas! <3


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